La fase anterior eliminó al Bolívar, pero The Strongest resultó ser más complejo de vencer incluso con un hombre menos por cerca de una hora. Todo se define en La Paz la próxima semana
Universidad Católica apenas pudo igualar 0-0 con el boliviano The Strongest, que aguantó desde el minuto 36 con un hombre menos por expulsión, en el cotejo de ida de la tercera fase de la Copa Libertadores de América-2022 que se jugó este jueves en el estadio Olímpico Atahualpa.
La Chatoleí venía de eliminar en la fase dos a otro cuadro boliviano, el Bolívar, con empate en La Paz y victoria clara en Quito. Pero el cuadro atigrado al parecer estudió muy bien las virtudes ofensivas del cuadro santo.
La visita se plantó con orden y bien replegado cortó los circuitos por los laterales que suelen ser los de habitual escape del cuadro universitario.
También se dio modos para lanzarse al ataque y para no arriesgar mucho pisando el área rival, los bolivianos optaron por remates de media y larga distancia con los que consiguieron varios tiros de esquina.
Con uno menos
Católica tenía la posesión del balón, pero el visitante no sufría, si acaso un par de disparos del colombiano Cristian Martínez o del panameño Ismael Díaz que el golero Guillermo Vizcarra controló sin mayores apremios.
La cerrada disposición defensiva del atigrado no fue descifrada por Católica, que además debió hacer dos sustituciones emergentes en el primer tiempo.
A los 36 minutos, el delantero Martín Prost de los bolivianos se lanzó a buscar un balón dividido con el arquero local Darwin Cuero.
El delantero elevó mucho su pierna e impactó en el rostro del jugador ecuatoriano, lo que el juez uruguayo Andrés Matonte castigó con expulsión.
El guardameta fue sustituido con una herida en el rostro e ingresó el suplente José Cárdenas, pero además se fue lesionado el carrilero zurdo José Caravalí con un problema muscular.
Trámite monótono
Para el segundo período, el técnico católico, el argentino Miguel Rondelli, apenas pudo hacer cambios refresco la ofensiva pero el trámite no cambió.
La única opción posible resultaron los disparos de fuera del área, pues la visita se atrincheró por completo y se olvidó de atacar en todo el segundo tiempo, forzado por la circunstancias del hombre menos en cancha.
El monótono trámite de una Católica inoperante, sin ideas, cuyos ataques se diluían al ingresar en medio de la sólida retaguardia boliviana, no cambió ni en los seis minutos de reposición que otorgó la terna arbitral.
El partido se fue para festejo visitante, que querrá en La Paz imponer localía y asegurarse el paso a la serie de grupos de la Sudamericana, que se sorteará el viernes 25 de marzo.